Cuando la villana murió, el protagonista masculino se volvió loco - Capítulo 12

Capítulo 12

 

Me agradaba Lilith, y la razón de ello tenía algo que ver con mi primera vida. Aunque, por supuesto, mi favorito seguía siendo Kylian. En mi primera vida, bueno... Mirando hacia atrás, no creo que haya sido tan mala. Pero cuando estaba viviendo esa vida en aquel entonces, solía pensar que era una vida pésima. Hasta el punto de creer que no existía otra vida como la mía en el mundo. No tenía conexiones. Ni vínculos, ni familia. Pero tampoco era una vida sumida en la pobreza. En mi primera vida, tuve dos accidentes de coche.

El primero ocurrió mientras estaba en un viaje familiar. En el otro lado de la carretera, el conductor de un camión se quedó dormido al volante, se salió de su carril y chocó de frente contra el coche en el que yo viajaba. Mi madre y mi padre, que me sujetaban con fuerza, murieron en el acto. Yo sobreviví, sin embargo.

Por fortuna, me rescataron sin ninguna herida. La única otra persona que resultó completamente ilesa fue el conductor del camión que venía en sentido contrario. El hombre ni siquiera cumplió una condena en prisión; bajo excusas como debilidad mental y física, y por ser el sustento de su hogar. Quizá borré los recuerdos de ese momento de mi cabeza, pero solo podía escucharlo como si fuera el asunto de otra persona, ya que no lograba recordar nada.

Mis padres eran personas muy adineradas y, después de que se marcharan de esa forma, fui de un lado a otro entre parientes y tuve varios problemas debido a la fortuna familiar. Fue entonces cuando encontré un libro titulado «Bajo la sombra del agua». Encontré este libro cuando me sentía escéptica respecto a las relaciones humanas y me había rendido porque no había nadie en quien pudiera confiar; ver a Kylian y a Lilith avanzar gradualmente, apoyándose el uno en el otro, resultó reconfortante, por lo que me conmovió más que cualquier otra cosa. Era un libro tan valioso para mí que lo leí una y otra vez.

Lo que me gustaba de Kylian era que creció y fue sanado por Lilith a pesar de que vagaba sin rumbo tras haber perdido el sentido de su vida. Era un hombre retorcido, pero cambió por Lilith. Era idéntico a mí cuando era niña: usado y desechado por sus propios parientes consanguíneos. Por eso, no podía ignorar a Kylian. Además, pasaba lo mismo con Lilith. En cierto modo, ella podía tener una personalidad ingenua, pero su inocencia y su constancia fueron lo que abrieron el corazón de Kylian. A medida que soportaba la vida tras ver la inevitable relación entre ambos y la forma en que se miraban, los dos se convirtieron automáticamente en personas valiosas para mí. Además, la Lilith que conocí en persona era sumamente amable.

—Mientras usted pueda ser feliz, milady Anais, puedo hacer lo que sea.

Ella vivía con esas palabras en la boca. Me hacía sentir culpable.

—No hagas eso. Yo no soy digna de ello, Lilith.

—No. Usted es más valiosa para mí que cualquier otra persona. La milady Anais es más preciada para mí que la diosa Julias.

Si Lilith no hubiera gritado de esa manera en ese entonces, me habría inclinado más a corregirla.

—Si Anais no despierta en la próxima ceremonia, sacrificaré tu vida. ¿Aun así estarías de acuerdo?

Respondiendo a la fría voz de Kylian, con un nudo en la garganta, contesté sin darme cuenta:

—Sí.

Había pasado cerca de media hora desde que di esa respuesta. Kylian se llevó mi cuerpo original a alguna parte, y Phileal, el obispo del dios de la muerte, nos arrastró a mí y a Lewarren para asignarnos una habitación. Lewarren no me miraba a la cara; probablemente estaba furioso. Lo lamento. Porque arbitrariamente hice una apuesta utilizando el cuerpo de Lilith. Sin embargo, también era culpa de Lewarren por no explicar nada correctamente.

¡Si iba a hacerme llegar hasta aquí, debió haberme dicho qué estaba pasando! Por encima de todo, en la historia original, estos tres eran personas tan cercanas que no podrían vivir ni morir el uno sin el otro. Pero justo ahora, parecía que se odiaban tanto que serían capaces de matarse entre sí. Además, no podía comprender por qué Kylian planeaba matarme otra vez después de salvarme. Después de todo, ¿acaso no éramos pareja? Por supuesto, no hicimos nada como esposos, pero yo respetaba a Kylian a mi manera. Kylian también me respetaba cuando yo era la Joven Duquesa. Aunque más tarde lo traicioné, el Duque Percival creía en él y le confió los caballeros del Principado.

—Eres Phileal, ¿verdad?

—Llámame Phil.

—...

No quería llamarlo por su apodo, no éramos cercanos. Además, lo que esta persona quiere es el cuerpo de Lilith.

—Puede que este sea el último lugar donde nos encontremos, así que seamos amigos.

—¿Estás loco?

—Sí.

Me quedé sin palabras cuando respondió con un rostro inocente al preguntarle si estaba loco. Sí, para empezar, un sacerdote de la muerte no estaría cuerdo. Es difícil mantener el juicio cuando haces sacrificios para obtener poder. La razón por la que el templo de la muerte fue rechazado en primer lugar también se debía a que albergaba a personas rotas. Es como si estuvieran rotos por dentro en alguna parte, pero ellos mismos no comprendieran qué es lo que está mal en ellos. En cierto modo, eran terriblemente fríos y racionales, pero eso se debía a su falta de humanidad.

—Le asigné la habitación de al lado. Lo hice bien, ¿verdad?

—Sí, gracias. Y háblame con respeto.

—Hablémonos de forma casual.

—...

—Vamos a ser amigos, ¿verdad?

—...

Era un alivio que Lewarren estuviera en la habitación contigua. Aunque el interior del palacio estaba oscuro, no parecía haber sido modificado por completo. Sabía que los sacerdotes de la muerte odiaban la luz, pero este era un lugar normal para que Lewarren y yo nos hospedáramos. La luz del candelabro era brillante y el pasillo estaba cubierto con una alfombra roja. Parecía hacer gala del lujoso palacio imperial. Además, si mi memoria no me fallaba, este era definitivamente el Palacio de la Emperatriz. El día que el Emperador murió fue también el día en que la Emperatriz falleció, así que, si Kylian no había recibido a una nueva Emperatriz, esto habría estado vacío.

—¿Kylian nunca volvió a casarse? —pregunté.

—...

—Así es. Su Majestad no ha elegido a ninguna mujer.

A pesar de ser quien debería responder, Lewarren permaneció en silencio, mientras que fue Phileal en su lugar quien continuó dándome respuestas. Estaba pensando que tal vez sería mejor obtener información de este tipo que de Lewarren.

—Kylian dijo antes que sacrificaría mi vida. ¿Eso funcionará?

—Por supuesto. Tu cuerpo es el de una santa que la diosa Julias designó desde el nacimiento. ¿Qué tan grande será el poder que el dios de la muerte otorgará si sacrificamos tu cuerpo con ese enorme poder divino? Entonces solo será cuestión de tiempo para que la dama Anais despierte.

—...

—Incluso ahora, el Sumo Sacerdote no está disponible, pero despertará pronto y usará su fuerza.

Miré de reojo a Lewarren y su expresión no era buena. Así que bajé la mirada hacia la punta de mis pies y vi las piezas escultóricas que estaban cerca. Había muchas de esas piezas cuando la anterior emperatriz estaba viva. Había demasiadas, ya que ella tenía el pasatiempo de coleccionar estatuas y también el de moldear las suyas propias. Desde el punto de vista de Kylian, debió ser una fortuna no tener que lidiar con ella por su cuenta, ya que la anterior emperatriz falleció. Porque la anterior emperatriz envenenó a la madre de Kylian. Por mucho que hubiera sufrido cuando era joven, Kylian no habría dejado de saberlo.

—¿El Sumo Sacerdote también realiza sacrificios periódicos para reunir su fuerza?

—El Sumo Sacerdote ya ha dedicado su vida. Como sabes, cuando una persona muere, recibe una nueva vida en el inframundo. El Sumo Sacerdote será un trono para el dios de la muerte por última vez en esta vida, para siempre. Renunciaremos a otra vida.

En resumen, a toda esta vida. Además, ser el trono de un dios. Preferiría ir al purgatorio. Por cierto, lo de "el trono de Dios" era solo un nombre; en realidad, era poco menos que ser un esclavo. Porque el trono de un dios está más allá del reino humano. Así que no hay necesidad de comida, ropa ni refugio para asistir a Dios. Asistir en la labor de Dios sin comida, sueño, ropa ni refugio. Para siempre, en una jornada laboral de 24 horas. P O R S I E M P R E. Es como si te dieran un empleo fijo para la eternidad y aun así cayeras en el infierno.

—¿Pero por qué tienes el cabello azul?

—¿Crees que te lo diré?

—Sí.

—¿Por qué habría de hacerlo?

—Te respondí bien. Así que, ¿no somos amigos ahora?

Me detuve porque la sociabilidad de Phileal era mejor de lo que esperaba. Cuando decía esto, sentía que tenía que responder, y si no lo hacía, sentiría que yo era la mala persona aquí.

—¿Es esta la habitación?

—Sí.

Lewarren lo interrumpió y se paró ante la puerta. Luego me tomó del dobladillo de la manga y le dijo a Phileal:

—Si necesito algo, te llamaré, así que puedes retirarte.

—Su Majestad me ha ordenado vigilarlos a ambos.

—Entonces hazlo desde la puerta.

Lewarren respondió con frialdad y abrió la puerta. Parecía saber cómo abrirla. El cuarto asignado era la habitación de la emperatriz. La razón se desconocía, pero esta habitación era una estancia grande dividida en dos, y la forma en que se abría la puerta era inusual. Si una puerta común se abría tirando de la manija o girando el pomo, esta era diferente. Dado que la anterior emperatriz poseía poder divino, fue hecha a medida, por lo que se abre automáticamente cuando la sostienes mientras liberas poder divino con la mano.

Hubo un crujido y la puerta se abrió a ambos lados. Seguí su ejemplo y agité la mano, sonriendo mientras Phileal me miraba fijamente. Luego él me saludó agitando la mano con el mismo rostro inocente. Parecía tonto, pero estaba claro que en realidad no lo era tanto.

Cuando la puerta se cerró por completo, Lewarren miró hacia atrás y suspiró.

—¿En qué estás pensando?

—¿Que en qué estoy pensando? ¿Por qué no me explicaste nada?

—...

—Ustedes tres. ¿Acaso no viven y mueren juntos? ¿Por qué Kylian cambió de esa manera? ¿Es el Kylian que yo conocía? ¡Parecía una persona completamente loca por la forma en que ustedes dos se insultaban y se hablaban!

—...

La expresión de Lewarren lucía más patética que seria. Habría valido la pena buscarle pelea si tuviera mi cuerpo original. Sin embargo, si se trataba del cuerpo de Lilith, ella perdería en unas fuercitas, así que tuve que dejarlo pasar.

—De nuevo, no quiero quedar atrapada entre ustedes.

—Pareces demasiado atrapada entre nosotros ya como para que digas eso.

—...

De acuerdo, si él iba a actuar de forma tan poco cooperativa, yo tampoco podía evitarlo.

—¡Entonces iré con Kylian y le diré que yo soy su destino!

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